Los Estados Unidos de América (EUA) se originaron con los primeros asentamientos humanos permanentes de ingleses provenientes de Europa. Las primeras comunidades exitosas de pioneros se sucedieron a partir del siglo XVII (17).

España descubrió América en 1492 y firmó el Tratado de Tordesillas en 1494 con el papa. Este contrato le otorgó a España y Portugal la «propiedad» de los territorios descubiertos. 

El Tratado de Tordesillas de 1494, repartió el nuevo mundo entre España y Portugal pero no consideró a los aborigenes o habitantes originales.

También fueron ignoradas las demás naciones europeas.

Las demás naciones europeas como el Reino Unido, Francia, Holanda y otras que también competían contra España y Portugal, querían una parte del botín. Los asentamientos se convertirían en las primeras colonias.

Estos hechos traerían inconvenientes futuros que repercutieron en nuestra historia.